Sin embargo, las habilidades y destrezas que desarrollan mediante el proceso de enseñanza artística pueden generar en los niños con PDA grandes cambios de autoestima, valoración, recreación, motivación. Así como desarrollar los aspectos cognoscitivos, emocionales, psicológicos, sociales sensoriales´, recreativos y lúdicos en su persona.
La capacidad y el derecho de expresión, guiados a través de la educación artística, permiten a las personas en general, y en espacial a los niñoc con PDA, una conexión real y tangible entre la educación formal tradicional y los métodos alternativos de enseñanza.
Permiten la generalización de conceptos aprendidos por medio de alternativas creativas y motivadoras, generando estímulos positivos para la adquisición de nuevas destrezas.

